El gobierno del presidente Donald Trump informó al periódico The New York Times que incumplirá una orden judicial que exigió la entrega de correos electrónicos con las comunicaciones entre el funcionario de la Oficina de Gerencia y Presupuesto encargado del proceso de entrega de la ayuda económica a Ucrania y un oficial de alto nivel del jefe de gabinete, argumentando que hacerlo puede afectar la "toma de decisiones" de la administración.
El periódico pidió a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA en inglés) las comunicaciones entre Michael Duffey, de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, y Robert Blair, de la oficina del jefe de gabinete de Trump, Mick Mulvaney, que estuviesen relacionadas con el asunto del freno al desembolso de unos $400 millones de dólares en ayuda a Ucrania.
La Casa Blanca reconoció que encontró 20 correos electrónicos entre Duffey y Blair, pero le informó este viernes a The New York Times que no se los entregaría, ni siquiera con tachaduras como ha hecho en ocasiones previas en que ha recibido pedidos de información a través de la ley FOIA. Son 40 páginas en total de las comunicaciones que ambos sostuvieron entre el 1 de mayo y el 9 de octubre del 2019, detalló en una carta al diario Dionne Hardy, encargada de procesar los pedidos FOIA.
"Todos los 20 documentos han sido retenidos en cumplimiento con la exención 55 S. C. 552(b)(5) de FOIA. La excepción 5 protege tanto las comunicaciones deliberadas y presidenciales, cuya revelación inhibiría el intercambio franco y cándido de opiniones que son necesarias para una toma de decisiones efectiva en el gobierno", justificó la Casa Blanca su decisión.
"Directriz clara de Trump de mantener el freno"
Precisamente esta semana fueron revelados por primera vez correos sin tachaduras entre Duffey y la contralora del Pentágono, Elaine McCusker, que arrojaron luz sobre la preocupación que tenían en esa agencia por la demora en la entrega de la ayuda a Ucrania y en el posible incumplimiento presidencial de una ley llamada Impoundment Control Act, que obliga al Ejecutivo a desembolsar el dinero que ha sido aprobado por el Congreso.
Los correos sin tachaduras fueron revisados por el sitio de seguridad nacional Just Security y formaron parte de un grupo de documentos que una corte ordenó entregar al Center for Public Integrity tras un pedido de información pública. Las comunicaciones habían sido entregadas a ese Centro, pero con marcas negras que impedían su lectura.
"La Oficina de Gerencia y Presupuesto sigue ignorando nuestra repetida explicación sobre cómo funciona el proceso (de entrega de la ayuda). No podemos liberar fondos ya designados hasta que ellos los asignen (formalmente), por lo que el proceso se ha detenido para aquellos casos cuyas líneas están listas para ser ejecutadas", dijo McCusker en uno de los correos.
Poco después, el 29 de agosto, el jefe de personal del secretario de Defensa, Mark Esper, le notificó a la contralora que había que esperar hasta una reunión entre Trump, Esper y el secretario de Estado, Mike Pompeo.
El 30 de agosto, tras ese encuentro, Duffey le escribió a McCusker: "Directriz clara de Trump de mantener el freno". Lo que siguió fue una cadena de comunicaciones en las que McCusker pedía sin éxito a la Oficina de Gerencia y Presupuesto la documentación necesaria para sustentar el freno.
Hasta que el 11 de septiembre Duffey le informó que el freno había sido levantado. "Estoy contento de que hayamos dejado esto atrás", culminó Duffey.
El asunto del freno de la ayuda estadounidense a Ucrania encendió las alarmas en el Congreso y desató la investigación del 'impeachment' a Trump, que concluyó cuando la Cámara de Representantes lo acusó el 18 de noviembre de abuso de poder y obstrucción al Congreso, abriendo la puerta a un juicio político en el Senado.
El cargo de abuso de poder contra Trump nace por haber condicionado la entrega de ayuda a un país extranjero a cambio de que se abriera una investigación al hijo de Joe Biden, su potencial rival en las elecciones de 2020.
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El Rusiagate. Cuando las agencias de inteligencia
confirmaron que Rusia intervino en la campaña electoral de 2016 se encendieron las alarmas de los opositores a Donald Trump, porque sospecharon que en esta intervención pudo haber una
coordinación entre la campaña de Trump y los rusos. El tema fue investigado por un fiscal especial, Robert Mueller, y los hallazgos pusieron en aprietos legales a varios colaboradores del presidente y avivaron una discusión entre los demócratas por si debían activar o no un juicio político. Finalmente el trabajo de Mueller se hizo público y concluyó que aunque pudo haber obstrucción a la justicia no hubo colusión entre Trump y los rusos.
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Twitter y Reuters /Arte David Maris
Stormy Daniels' Tell-All Book "Full Disclosure" Goes On Sale
El pago por el silencio de una estrella porno. La actriz Stormy Daniels contó que tuvo un affaire con Trump entre 2006 y 2007, un año después de su matrimonio con Melania Trump. El presidente negó rotundamente esta relación, pero más allá del chisme por la infidelidad,
un pago de 130,000 dólares a Daniels semanas antes de las elecciones de 2016 compromete al mandatario. La transacción, para comprar los derechos de esta historia y evitar su divulgación, se hizo durante la campaña pero no se declaró, lo que es ilegal. Michael Cohen, entonces abogado de Trump, fue quien pagó directamente a la actriz. Meses después, acusado de otros delitos,
Cohen declaró que pagó ese monto a Daniels de su bolsillo y que Trump se lo reembolsó cuando ya era presidente, lo que podría considerarse una falta aún mayor.
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Trump Resort Stripper Golf
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Eric Trump Opens Second Course At Turnberry
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Trump Tax
Los impuestos que nadie conoce. Trump nunca ha presentado sus declaraciones de impuestos, contraviniendo una tradición política en la que los aspirantes a cargos públicos informan sobre su patrimonio e ingresos. Esto ha sido fuente de críticas por los demócratas y también por algunos republicanos. Finalmente
una corte de apelaciones anunció que el Congreso tendrá acceso a 8 años de declaraciones de impuestos, donde los representantes podrían encontrar maniobras para evadir pagos, algo quizá reprobable aunque no sea ilegal.
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Donald Trump, Recep Tayyip Erdogan, Ivanka Trump
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U.S. President Trump Visits China
La solicitud de una credencial de seguridad para su yerno. A mediados de 2018 Trump ordenó a su jefe de gabinete a que concediera a Jared Kushner
acceso a información confidencial del país. La solicitud se hizo a pesar de la preocupación expresada por oficiales de inteligencia sobre las finanzas y los vínculos de su familia con gobiernos e inversores extranjeros. La petición del presidente preocupó tanto a funcionarios de su administración que el jefe de personal de la Casa Blanca en ese momento, John F. Kelly, y el abogado de la Casa Blanca, Donald F. McGahn II, escribieron memorandos internos detallando la imposición a pesar preocupaciones que se habían planteado sobre el tema.
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Acusaciones de agresión sexual. En la campaña electoral comenzaron las
denuncias de acoso sexual contra Trump y hasta el momento el número de mujeres que han hecho público alegatos de este tipo
supera las dos decenas. Los señalamientos describen encuentros ocurridos desde la década de 1970 y entre las acusadoras hay una participante del programa
The Apprentice, varias reinas de belleza, modelos, empleadas, empresarias, una instructora de yoga, escritoras, actrices, periodistas y hasta su exesposa Ivana. A pocos días de las elecciones de 2016 se reveló un video donde Trump presume de manosear y besar a las mujeres que le gusta sin pedir permiso y se le oye presumir de su capacidad de seducir a cualquier mujer. La difusión de esa cinta, grabada en 2005,
fue uno de los momentos más oscuros antes de las elecciones.
Univision
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Insultos para todos. Desde el comienzo de la campaña electoral
Trump no ha dejado de lanzar improperios contra cualquiera que lo critique. El lanzamiento de epítetos altisonantes contra oponentes políticos, ex miembros de su gabinete, periodistas, mandatarios extranjeros y hasta lugares, ha sido definido por muchos como una actitud ‘no presidencial’. La lista de insultados por Trump es muy larga pero podrían destacarse los ataques verbales contra los demócratas Hillary Clinton, Joe Biden, o
Nancy Pelosi; la primera ministra de Dinamarca Mette Frederiksen;
Rex Tillerson, su primer Secretario de Estado; sus compañeros de partido Lindsey Graham, Ted Cruz y Marco Rubio; y lugares como Puerto Rico o
Baltimore.
“Nasty” (asqueroso, en español) es sin duda su insulto favorito, especialmente contra las mujeres.
Getty Images
Navy Ship USS John S. McCain Sighted In Yokosuka
El intento de esconder el buque USS McCain para que Trump no lo viera. En ocasión de la reciente visita de Trump a Japón,
la Casa Blanca quiso que la Marina estadounidense moviese un destructor bautizado con el nombre del fallecido senador John McCain, con quien el mandatario tuvo serias y públicas diferencias. "El USS John McCain no debe quedar a la vista", pidió antes de la visita presidencial un responsable militar estadounidense en un correo al que accedió el diario
The Washington Post. El secretario de Defensa interino, Patrick Shanahan, dijo que la orden de "esconder de la vista de Trump" el destructor de la Marina estadounidense salió de la oficina militar de la Casa Blanca, pero "la directiva no fue llevada a cabo".
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China Detains Labor Activist Investigating Ivanka Trump Brand Manufacturing
Spencer Platt/Getty Images
El presidente Donald Trump lanza toallas de papel a la multitud en Guaynabo, Puerto Rico, afectado por el huracán María, el martes 3 de octubre de 2017. (AP Foto/Evan Vucci)
AP Foto/Evan Vucci.
The Trump International Golf Links Course Opens
Jugará más golf que Barack Obama, a quien criticó por años. "Voy a estar trabajando para ti. No voy a tener tiempo para jugar golf", dijo Trump en agosto de 2016, durante la campaña. Aunque
por años criticó a su predecesor porque, según él, jugaba mucho golf, desde su llegada a la Casa Blanca hasta el 13 de octubre de 2019 el magnate ha visitado sus clubes de golf en al menos 223 y oportunidades
y se ha tomado en este divertimento más de 2,000 horas. Según el sitio
trumpgolfcount.com, que monitorea su tiempo de juego y los costos de los viajes a sus clubes, se han gastado en el pasatiempo favorito de presidente unos 110,000,000 de dólares de los contribuyentes. Las proyecciones indican que a este ritmo Trump visitará clubes de golf 323 veces en su periodo presidencial y lo haría 645 veces de continuar en un segundo mandato. Obama jugó golf 306 veces durante sus ocho años como primer mandatario.
Ian MacNicol/Getty Images